Debate sobre los libros de texto gratuitos de 2009

Aunque muchos sabían de la mala calidad general de estos nuevos libros de texto, y de los múltiples  errores que contienen, el problema fue conocido públicamente a partir de la intervención del profesor  Olac Fuentes Molinar, quien presentó sus conclusiones del análisis de estos nuevos libros de texto en  entrevistas con periodistas de La Jornada y El Universal y conductores de programas radiofónicos (Aristegui, Solórzano, Sarmiento, entre otros). A partir de entonces inició una polémica sobre la cuestión.


 Libros de texto gratuitos

A continuación, reproducimos fragmentos de esa discusión y ponemos el informe a disposición para su descarga.

24 de agosto de 2009 en La Jornada.
Los nuevos textos, fruto de una reforma improvisada a educación básica: Olac Fuentes Quita SEP estudio de la Conquista y la Colonia de los libros gratuitos Por no responder a las necesidades formativas, maestros pedirán ediciones privadas, advierte El investigador Hugo Casanova indica que las obras retoman la memorización y el enciclopedismo (...)



24 de agosto de 2009 en La Jornada.
Libro de la SEP propone jugar dominó Niños tomarán educación física sentados: experto Karina Avilés
La Secretaría de Educación Pública (SEP), en un hecho “sin precedente”, pretenderá que la educación física consista en jugar “trompo”, “dados”, “dominó” e incluso “peinarse” varias veces para luego levantar trocitos de papel, de acuerdo con los “retos” propuestos por los libros de texto gratuitos de esta materia editados por primera vez en México, país que ocupa el primer lugar mundial de niños con sobrepeso y obesidad.

Hay una sopa en mi mosca

Revista Imaginaria. Lectores expertos, 
Teatro. http://www.educared.org.ar



Texto: Fabián Sevilla
Imagen: Jorge Román Iriarte

Otra desopilante comedia corta de Fabián Sevilla. Esta vez, los disparates ocurren en un restaurante bastante desquiciado.



Fragmento de una imagen por Jorge Román Iriarte

ACTO ÚNICO

PERSONAJES:

MOZO 1
MOZO 2
MOZO 3
ENCARGADO
COCINERO
LOS COMENSALES: ANÍBAL, ROSITA, JULIÁN, HUGO Y DOROTEA
ENFERMERO 1
ENFERMERO 2
ENFERMERO 3

(La escena transcurre en un restaurante. Como es una comedia de situaciones que no tienen relación entre sí, en tres niveles diferentes hay tres mesas y sus sillas, en donde cada mozo atiende a los comensales. En el centro del escenario hay una puerta vaivén que da a la cocina, como las de los restaurantes, por donde aparecen y desaparecen los mozos. Además, hay un mostrador, donde está el Encargado. Los comensales están ubicados en sus respectivas mesas, conversando y esperando que los atiendan o sirvan la comida. Los mozos también atienden a otros que no están en escena, para lo cual salen por los laterales como si estuvieran en otra parte del mismo restaurante.)

MOZO 1: (Con la bandeja en las manos, pasa delante del encargado.) ¡Sale una especial de muzzarella y aceitunas! (La lleva a Aníbal, que está sentado solo a su mesa.)

ENCARGADO: (Detrás del mostrador.) Si sale, que lleve abrigo, afuera hace un frío terrible.

(El mozo 1 le deja la pizza a Aníbal sobre la mesa.)

ANÍBAL: (Exigente.) ¡Le pedí con vino y vino sin el vino!

MOZO 1: ¿Quién no vino?

ANÍBAL: Usted vino sin el vino.

MOZO 1: Pero vine… (Duda mirando hacia la cocina.) ¿O acaso no vine?

ANÍBAL: Usted vino, pero…

MOZO 1: Ufff, me quedo más tranquilo, pensé que no había venido y todavía estaba en la cocina sacándome la mugrecita de las uñas. (Vuelve a la cocina.)

ROSITA: (Acompañada en la mesa por Julián, le pide al mozo 2.) Mozo, tráiganos dos tecitos con azúcar.

MOZO 2: (Con el anotador en la mano.) No tenemos té, pero le puedo traer el azúcar.

JULIÁN: (Ofuscado.) Mejor, que sean dos cafés con leche… ¿Tiene leche, no?

MOZO 2: (Apunta.) Es lo que sobra aquí. (Vuelve a la cocina.)

COCINERO: (Desesperado, sale de la cocina.) Señor Encargado, se pudrió todo: los ratones tomaron la cocina.

ENCARGADO: ¿No habíamos traído un gato?

COCINERO: Si, pero recuerde que el minino se hizo adicto a la leche y tuvimos que traer un perro para que lo espantara de la heladera…

ENCARGADO: ¿Y el perro, dónde está?

MOZO 1: (Con la bandeja en las manos, pasa delante del encargado.) ¡Salen dos pastas con albóndigas! (Sale de escena, como llevando la comida a otros comensales.)

COCINERO: Ahí va, en esos platos, acompañando los espaguetis. Ojalá no ladre cuando lo pinchen con los tenedores. (Vuelve a la cocina.)

HUGO: (Al mozo 3.) ¿Sopa con qué tiene?

MOZO 3: Hay con fideos y arroz…

DOROTEA: Pidámoslas con fideos, así no se nos llena la boca de granos.

MOZO 3: (Vuelve a la cocina.) ¡Marchen dos sopas con fideos!

ENCARGADO: ¡Si marchan, sacáles una foto, que seguro nos hacemos millonarios!

ANÍBAL: (Mira asqueado la pizza.) ¡Mozo! (Cuando tiene adelante al mozo 1.) Yo le pedí una especial de muzzarella y aceitunas negras. Mire, el queso brilla por su ausencia y las aceitunas están caminando por la pizza. ¿Qué hacemos?

MOZO 1: No se preocupe, en un instante se lo soluciono. (Vuelve a la cocina.)

HUGO: (Mientras espera, conversa con Dorotea.) ¿Y cómo van tus estudios de piano?

DOROTEA: Bárbaro, si hasta me han pagado una beca para terminarlos en una universidad de Alemania.

HUGO: ¿Quién, el gobierno?

DOROTEA: No, los vecinos (Al ver la sopa que el mozo 3 le acaba de servir.) Mozo, ¿se dio cuenta de que traía el dedo metido en la sopa?

MOZO 3: Sí, pero no se preocupe, no está caliente.

HUGO: (Va a meter la cuchara, pero se detiene porque se dio cuenta de algo.) ¿Qué hace esta mosca en mi sopa?

MOZO 3: (Mira el plato.) Yo diría que nada estilo pecho, señor

DOROTEA: (También mira su sopa.) Y en la mía hay una mosca muerta.

MOZO 3: Sí, es que no todas nadan tan bien como la de la sopa de su amigo.

COCINERO: (Se acerca.) ¿Hay algún problema con la sopa?

HUGO: (Asqueado.) ¡Su sopa tiene una mosca muerta y la mía aún patalea!

COCINERO: (Desesperado.) ¡Llame a un salvavidas! Mientras, tirémosle un grisín a ver si así se mantiene a flote.

HUGO: (Fastidiado.) Ah, ¿son pillos? (Los empieza a seguir para golpearlos y así salen por un lateral.)

(El mozo 1 vuelve a la mesa de Aníbal llevando un tubo de insecticida y rocía la pizza.)

ANÍBAL: ¡¿Qué hace?!

MOZO 1: Mato las cucarachas y de paso le doy el toque que le falta a la pizza: este insecticida tiene sabor y aroma a muzzarella.

ANÍBAL: ¿Y el vino?

MOZO 1: No sé, creo que no vino (Se va a la cocina.)

JULIÁN: (Le comenta a Rosita.) Me regalaron un reloj, pero no me gusta llevarlo por la calle.

ROSITA: Tenés miedo de que te lo roben.

JULIÁN: No, porque es de pared. (Al ver que el mozo 2 mete la corbata en su taza.) Mozo, está metiendo su corbata en mi café con leche.

MOZO 2: No se alarme, señor, esta tela no encoge. (Les sirve los cafés con leche a ambos.)

ROSITA: (Descubre algo en la taza y se levanta espantada.) ¡Encima, hay una laucha!

MOZO 2: Yo sabía que había oído mal: era con leche, no con laucha. Pero no se preocupe, no tomará mucho.

JULIÁN: (Mientras apantalla a Rosita que se ha desmayado sobre su silla.) Pero, dígame, ¿qué hace esa laucha en el café con leche?

MOZO: ¡¿Qué sé yo?! Soy mozo, no adivino.

JULIÁN: Encargado, Encargado… Venga por favor.

ENCARGADO: Sí, ya oí todo. (Al mozo 2.) ¿Te parece bonito? Además, ese café con leche está helado

MOZO 2: ¿Cómo sabe? Si ni lo probó.

ENCARGADO: Porque la pobre laucha está tiritando de frío

JULIÁN: (Enojadísimo.) Yo los mato. (Comienza a pelear con el encargado y el mozo 2 intenta separarlos.)

ANÍBAL: (Al mozo 1.) Mozo, quiero que venga el encargado y vea a estas cucarachas pizzeras.

MOZO 1: (Que ha ido a atenderlo.) Eso no va a poder ser. El encargado les tiene un asco terrible a las cucarachas.

ANÍBAL: (Se le tira encima y lo quiere ahorcar.) ¿¡Me estás gastando!? ¡Te mato, pedazo de infeliz!

MOZO 3 Y COCINERO: (Entran seguidos por Hugo y Dorotea.) ¡La policía, llamen a la policía! ¡Nos matan y aún soy joven para morir! (Se confunden en la trifulca general.)

Los enfermeros entran súbitamente y, tras ver la pelea, se abalanzan sobre los mozos, el cocinero y el encargado, a quienes les ponen una camisa de fuerza.)

ENFERMERO 1: Finalmente los pudimos atrapar.

ENFERMERO 2: Hace una semana que estos cinco locos se escaparon del manicomio y pusieron este restaurante.

ANÍBAL: (Que, como los demás, está muy sorprendido por la situación) ¿Y son peligrosos?

ENFERMERO 3: No, pero estaban a cargo de la cocina del hospital y desde que se escaparon tenemos que pedir comida por teléfono. Ahora, vamos que los están esperando para que preparen la cena.

ENCARGADO: ¿Pero no podemos irnos sin antes cobrarles a los clientes?

COMENSALES: (Molestos.) ¡Yo no pienso pagar! ¡Pero si casi nos envenenan! ¡Lo único que falta, que nos cobren!

MOZO 1: Bueno, si no quieren pagar, no paguen. Pero, al menos, déjennos unas buenas propinas.

TELÓN O APAGÓN